Los tiempos, a veces crueles, siempre certeros, nos acostumbran al género, el más cruel de los vicios literarios. Así convertimos en géneros novelas, versos y escenas, vacuo juego entre lo esperado y lo esperable, éste nuestro cómodo vicio.
Baudelaire buscaba con Las Flores del Mal la superación del espíritu romántico y parnasiano, y ello conllevaba el desprecio de aquellos ideales que habían gobernado el arte hasta el momento. Las Flores del Mal simboliza, ya su título lo indica, la superación de Wertther y su anquilosada manera de entender la belleza. Las Flores del Mal iba originalmente a llamarse Las Lesbianas (por considerar el autor a ésta como la forma más infructuosa del amor); Los Limbos (haciendo referencia a su estructura). Las Flores del Mal es la referencia a toda esta herencia artística, Werther oliendo la flor que un día creyó inmarcesible. Pero la rosa de Werther, encarnada en Margarita, es un espejo de la moral, condenable y así maleable. Las Flores del Mal hablan con un lector compañero en el pecado, como haría en los Paraísos Artificiales.
Pero Las Flores del Mal huye de otros muchos tópicos de la poesía romántica. La obra posee una estructura dramática sólidamente construida, y responde a un plan rigurosamente calculado. Cada uno de los poemas adquiere relevancia no en el verso por sí, sino visto a través de la totalidad de la obra. Baudelaire era minucioso, casi obsesivo, había que hallar el término preciso, sin ambages, la sinestesia precisa. Las Flores del Mal es una compleja «teoría de correspondencias» en la cual nada es llevado por el azar, música y color vencidos por el tedio vital, la bilis negra.
LXIX
LA MÚSICA
¡La música frecuentemente me coge como un mar!
Hacia mi pálida estrella,
Hacia mi pálida estrella,
Bajo un techado de brumas o en la vastedad etérea,
Yo me hago a la vela;
Yo me hago a la vela;
El pecho saliente y los pulmones hinchados
Como velamen,
Como velamen,
Yo trepo al lomo de las olas amontonadas
Que la noche me vela;
Que la noche me vela;
Siento vibrar en mí todas las pasiones
De un navío que sufre;
El buen viento, la tempestad y sus convulsiones
Sobre el inmenso abismo
Me mecen. ¡Otras veces, calma chicha, gran espejo
De mi desesperación!
Concuerdo con lo referente a los versos, considero que la obra en conjunto es una joya literaria.
ResponderEliminarEs una buena descripción con referencia a este libro, pero cual es tu opinión sobre el poema que escogiste.
ResponderEliminarPero buena elección con el poema.
Jorge alias nube.. me gusta mucho tu tranajo en general es muy condreto y sintetizadO, sirve como un apoyo de consulta ya que pones exclusivamente lo necesario.. tus ideas con claras y muestras un gran potencial.. el poema que has escogido es muy lindo al igual de como los has etendido... cabe recalacar que tu redaccion es buena mejorala un poco pero de ahi todo escelente.. sigue asi!! BUEN TRABAJO!
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